¡Comencemos!

Blog de entretenimiento el cual esta basado en las actividades común de un estudiante pre-universitario.

Narrativa

Homofebo el devaneo de Zeus 

Afrodita, hija de Urano, la bella diosa del amor y la sexualidad, tuvo un romance fugaz con Apolo, dios de la protección y la belleza, del cual nació el dios Homofebo, este nació al instante, con la misma edad que sus padres y  era incluso más hermoso que él mismo Apolo. Afrodita al quedarse cautivada por tanta belleza, muy cautelosa lo presentó ante Zeus, este la corrió en seguida porque al igual que Afrodita quedó muy cautivado. Algunos cuentan que mientras Homofebo y Zeus se quedaron solos, Zeus lo hizo su amante y Homofebo no se resistió. Sin embargo, hay quienes cuentan que Zeus al ver al radiante joven no supo cómo manifestar su gran capricho de hacerlo suyo, así que no tuvo otra opción, más que darle la dicha a sus dientes y a su boca de devorar al recién nacido de Homofebo. Lleno de Éxtasis y júbilo, Zeus pudo observar que mientras amaba al bello e incompleto joven brotaba de su suave y terso tegumento un flujo de color violeta y mientras se abatía en la piel de Zeus con el transcurso de su pequeño viaje al recorrer su barbilla, su cuello, su acentuado pecho, sus largas y pronunciadas piernas del titán, esta volvía azul, verde, amarillo, naranja hasta volverse rojo como la habitual sangre.
Por fin, Zeus finalizó su antropofagia y al reaccionar sobre lo que estaba haciendo, decidió terminar con las migajas del fino hijo de Afrodita. Ella al no hallar a su hijo, le preguntó a Zeus donde se hallaba el joven. Él le respondió lo que había hecho con el bello dios, al escuchar la respuesta, Afrodita llena de indignación y repugnancia le empezó a recriminar a su padre, Zeus se limitó a escucharla y fue entonces cuando decidió añadir un nuevo miedo a la Tierra, el cual trataba de un pavor hacia los individuos del mismo sexo por el cual sintieran amor, a este miedo lo llamó homofobia en honor al bello e incomprensible amor de Zeus por Homofebo.
Zeus lo recordaba constantemente como el amor prohibido e inexplicable, así que para acabar con esa añoranza, el dios creó al arcoíris, este fenómeno consistía en un poco de lluvia que representaba la tristeza de aquel dios de ya no saber nada del pequeño joven, y con el sol para personificar la efímera pero ardiente atracción que le causaba el joven, y los dos al unirse producían una agradable vista, el arcoíris se representaba con los colores de la sangre que derramó el pequeño y bello joven.
Autores: 
Guadalupe J. Reyes González 
Silvia Esmeralda Cruz Carvajal 
Eliza Hanani González Villa


 
PERISEO
Hijo de Poseidón y de karambola una mortal, termino su vida debido a un sentimiento insoportable para él, así dice el mito.
Cuando Zeus se hizo del poder de la tierra y mando a sus dos hermanos Poseidón y Hades al mar, y al inframundo respectivamente, a gobernar. Estos al ver que no era justo la repartición dada decidieron hablar con Zeus y exigirle que repartiera el universo  justamente, a lo que Zeus replico diciendo – Os he dado ya lo que considere pertinente y ustedes lo habéis aceptado, ahora no vengan a reprocharme algo que ya no cambiare
Poseidón y Hades al escuchar la respuesta de Zeus, le reprocharon una y otra vez, pero Zeus una y otra vez les volvió a negar el poder que ellos decían merecer.
Ante esto, los dos hermanos decidieron atacar a su hermano mayor Zeus para quitarle el poder, y así ellos poder tener el control de todo. Comenzaron a unir mortales para armar su guerra, Hades era el encargado de convencer a los mortales para que estos estuvieran de su parte, por otro lado Poseidón junto con su hijo periseo,  preparaban a estos mortales para el gran día del ataque.
Un mortal muy valiente, y leal a Zeus, al enterarse de que los dos hermanos de Zeus le estaban armando un ataque para quitarle el poder, decidió avisarle a su fiel Dios, cuando Zeus  escucho tal cosa, mando a exterminar a todos los mortales que estuvieran de parte de poseídon y Hades, y a estos su hermanos decidió darles un castigo ejemplar, que fue el desaparecerlos por algunos siglos, para que aprendieran a respetar más que a su hermano a su Dios.
Sin embargo hubo un ser que no fue castigado en ninguna manera, Periseo, el no tuvo ningún tipo de castigo físicamente, pero emocionalmente tuvo uno que lo llevo a la muerte. Cuando se enteró que Zeus mando a matar a todos los que estaban apoyando  su padre, el decidió ir a visarle a Poseidón, pero por más que lo busco no lo encontró, inmediatamente pensó que Zeus posiblemente también lo mando a matar junto con Hades, ya que a ninguno encontró. Él pensó que seguramente Zeus lo estaba buscando para exterminarlo al igual que todos, así  que decidió esconderse, pero no aguanto mucho y decidió quitarse la vida.
Desde ese entonces a periseo, se le conoce como el dios del suicidio.


 Integrantes:
Tlatelpa Garcia Abril Estefany
Sarahi Villegas Nuñez
Mayahuel Lopez SoSa

LA ORUGA Y LA MARIPOSA

Todas la mañanas, la oruga salía a tomar el sol a su rama preferida, por ahí volaba diario una mariposa que tenía hermosas alas, al verla, la oruga se maravillaba y deseaba tener unas alas tan bellas como aquella mariposa, pero al ver esto la mariposa se burlaba de ella y la hacía sentir mal diciéndole:
-Eres fea y gorda y si te llegaran a salir alas, nunca te aguantarán.
La oruga se metía llorando a su tronco. Así pasaron muchas semanas y un día al pasar la mariposa por la rama no la encontró ahí, ni al día siguiente, ni en varios días.
Hasta que un día en su paseo por los aires la mariposa se encontró con otra mariposa incluso más bella que ella, aquella alevilla tenía unas alas enormes y llenas de colores como las que toda mariposa anhelaba, quiso hacerse notar ante ella y se acercó tratando de saber quién era y de dónde venía, ella le dijo:
-¿Acaso no me reconoces? Soy aquella oruga a la que llamabas gorda y fea.
La mariposa presumida se asombró y le ofreció disculpas, la otra las aceptó. Y desde entonces la mariposa comprendió que no debía juzgar solo por la apariencia exterior y desde entonces, volaron juntas todas las mañanas.

Hasta el más pequeño y humilde puede llegar a lo más alto. Aunque tarde mucho más tiempo y tenga más sacrificios.
Autores:
Guadalupe Reyes
Hanani González
Silvia Cruz

Presentación de las fábulas: https://youtu.be/Jv3azMhdVY8

Nicho

Es aún de madrugada, Eva se despierta y va inmediatamente a cambiarse para ir a la escuela, se adorna el cabello con la corona de flores, flores que están ya sin vida. Baja las escaleras a toda prisa, se dirige hacia su madre, y con un gesto irritante se despide de ella, como es de esperarse Catalina no siente ese desagradable adiós y sigue haciendo sus deberes. Eva llega a la escuela, nadie la percibe, nadie la divisa. Empieza el receso y ve a lo lejos jugar a su hermano con todos sus amigos. Ella está sola en la fuente, la cual una vez odió. Termina la escuela, Eva llega a su mísera casa, se acuesta en su gélida cama, comienza con su tarea. Más  tarde a la hora de comer se dirige hacia la mesa, su lugar aún vacío, nadie puede percatarse de su tristeza, todos comen, platican, igual o tal vez más tristes que ella. Eva solo mira, mira su plato y está vacío, grita de desesperación pero no la oyen, arroja su plato, pero este no se mueve de lugar, en realidad no hay ningún plato. Grita aún más fuerte y comienza a llorar, se para corriendo y se encierra en su cuarto.

Ella aún no lo entiende, no sabe porque todo salió mal, creyó que al salir de ese miserable lugar todo sería como antes, pero está claro que no fue así. Resignada, deja atrás su casa, su familia y su vida, simplemente regresa al lugar del que nunca debió salir, esa fría, solitaria y mezquina tumba.
Autores:
Guadalupe Reyes
Hanani González
Silvia Cruz 




El sol y la luna

El sol era un hombre con algunos años vividos más que la luna, ellos siempre viajan tranquilos en bóveda celeste dando vueltas interminables y platicando con algunas montañas cuando se presentaba la ocasión. Un día durante el ocaso el sol apenas alcanzo a ver a la luna y se preguntó quién era esa hermosa mujer que al parecer gira junto con él alrededor de la tierra. Un día y sin previo aviso ocurrió un eclipse solar y por fin se encontraron frente a frente, cara a cara y hablaron todo lo que pudieron hasta que termino el eclipse y los dos quedaron maravillados uno del otro. En el último instante que se pudieron ver él le dijo a ella que él esperaría hasta el fin si fuera necesario para que se vieran de nuevo. Con la promesa que le hizo el sol a la luna, perdura su amor condenado a verse solo una vez en largo tiempo  y demuestra que si tienes la paciencia y dedicación todo se puede.
Autores:
García Castro Victoria Belén
Reynoso Notario Paola

Vera Leobano Heriberto 



Vida muerta
Hace ya un tiempo que mi familia y yo  vivimos en esta casa, últimamente escuchamos unas  voces en ella, eso me tiene muy intrigada porque nunca antes había pasado. Mi mamá dice que también las ha escuchado pero que lo más probable era que los vecinos eran los responsables de las voces, y me tranquilizo un poco pues no me gustaría compartir la casa con fantasmas.
Después de un tiempo cuando leía en mi recamara escuche llorar a una niña, creí que era mi hermanita Isa pero recordé que ella estaba en el patio trasero jugando con nuestro perro  y entre en pánico así que  intente tranquilizarme en medio de tantas ideas en mi mente se me ocurrió preguntarle, ¿quién eres?, ella entre sollozos respondió que se llamaba Mónica pero que le decían Moní  y me pregunto mi nombre y le dije que me llamaba Grettel, le pregunte el por qué estaba llorando y ella me contesto que lloraba porque sus papás estaban discutiendo y a ella la ponía muy triste y melancólica verlos discutir. Me día cuenta que entre más me acercaba al ropero mejor la escuchaba y en un momento creí  que ella estaba ahí escondida pero cuando llegue a él y lo abrí no había nada más que ropa y le pregunte que en donde estaba ella contesto que estaba escondida en el ropero y me sorprendí al no verla ahí cuando lo abrí, eso me comprobó que Moni si era un fantasma pero amigable así que le pedí que saliera de ahí y que se sentará en la cama del lado izquierdo y yo me senté en el lado derecho, platicamos un largo rato sobre nuestra familia, nuestras mascotas y sobre todo,  cuales eran nuestros escondites favoritos en la casa. Llegamos a convertirnos en mejores amigas en tan solo unos días.
Cada vez que quería platicar con migo o yo con ella dábamos 3 golpecitos continuos en la pared de mi habitación y yo salía corriendo al jardín y me sentaba debajo de un cerezo  hasta que alguna de las dos comenzaba la conversación.
Yo nunca le pregunte por qué no nos podíamos ver pero si escuchar, porque creí que sería una grosería recordarle que estaba muerta. Hasta que un día ella me pregunto que si llevaba una vida normal y respondí que sí, y ella dijo que le gustaba mucho la casa porque tenía muchos escondites y sobre todo por su aspecto rustico pero que pronto se mudaría, dijo que la noche anterior había escuchado a sus papás decir que no querían seguir viviendo en esa casa escuchando voces todo el tiempo y que seguramente las voces eran de las personas que habían fallecido ahí. Cuando me dijo eso sentí que me moría, pero recordé que desde la muerte de papá todo había sido muy extraño, realmente no recuerdo bien ese día, cuando le dieron la noticia a mi madre se puso irreconocible mi hermana y yo nos asustamos y nos fuimos a esconder a la cama nos tapamos y nos aferrábamos a las cobijas como nunca después de un tiempo escuchamos caminar hacia la cama a mi mama llevaba de la mano un cuchillo lamentaba y decía  cosas que no podía entender, después de eso no puedo recordar que paso, al otro día todo amaneció normal y no le di la importancia que tenía, había muerto.
Autores:
VICTORIA BELÉN GARCÍA CASTRO  
PAOLA REYNOSO NOTARIO
HERIBERTO VERA LEOBANO 

Querencia de Zeus
Hace mucho tiempo en el Olimpo, los dioses tenían todo lo que se podían imaginar pero Zeus, dios del cielo, era muy avaro y sentía que le faltaba algo, algo que fuera único en el Olimpo; el cual solo pudiera disfrutar él, algo que siguiera demostrando que él tenía el poder sobre los 11 dioses. En aquella noche, Zeus  tuvo un soliloquio -¿Qué necesito? Soy el máximo Dios sobre todos los demás pero no es suficiente, cada día me hago más fuerte gracias a los rezos de los mortales puesto que soy el principal dios al que nombran pero sigue sin ser suficiente. ¿Necesito riqueza? ¡No! Eso me sobra. ¿Necesito amor? No puede ser eso, con mi esposa Hera tengo suficiente. Entonces ¿Qué necesito?
Después de varias horas de pensar decidió cuestionar a los demás dioses acerca de su angustia. Primero  fue a los aposentos de Hera, su esposa, diosa del matrimonio y protectora de las mujeres casadas.
-Hera, esposa mía. Siento que algo me falta; ayúdame averiguar que necesito.- Zeus le preguntó a su esposa un poco desconcertado.
-Esposo mío, eres muy egoísta. Llegas a mis aposentos preocupado porque necesitas algo cuando lo tienes todo, sin en cambio porque no me preguntas a mí que es lo que necesito- Hera le contestó con tono de reclamo.
Zeus molesto por la reacción de su esposa, comenzó a gritarle. En ese momento en la tierra, donde viven los mortales, los azotaba una gran tormenta; caían rayos con una intensidad tan fuerte como la intensidad del enojo de Zeus. Atenea, diosa de la sabiduría, apareció:
-¡Zeus, tranquilo! ¿Por qué le gritas a la mujer que además de ser tu hermana es tu esposa? Tienes que tener en cuenta que viniste al lugar equivocado a buscar respuestas. Apolo, tuvo una profecía sobre ti y me contó lo que estarías buscando, tal vez al que deberías de cuestionar es a Hefesto quien me creó un hermoso yelmo de oro satisfaciendo así la necesidad de tener algo único. ¡Búscalo!
El dios del cielo, salió de los aposentos de Hera sin molestia pues ya tenía lo que lo guiaría a lo que buscaba. En camino a ver a Hefesto, se encontró con Artemisa.
-Padre, se lo que necesitas. Atenea no te dijo todo acerca de la profecía. Apolo, vio el surgimiento de una nueva especie animal- Le dijo Artemisa a Zeus con alegría.
-Y ¿qué haré con este animal, hija mía?- Zeus le respondió inmediatamente.
- Necesitas una nueva clámide y un nuevo quitón fabricado de la lana de este animal nunca antes visto. – Artemisa contestó emocionada.
- ¿Qué nombre tiene aquel animal?
- Tienes que buscarlo en la tierra de los mortales, puedes mandar a  nuestro mensajero, Hermes.
Zeus no dudo ni un segundo en hacer lo que Artemisa le había recomendado y más por ser la diosa de la caza y los animales salvajes. Ella sabía muy bien que una clámide de un animal único era lo que hacía lucir a un dios.
Hermes bajó a la tierra y con ayuda de musas buscó dicha lana. Pasó una semana y al no encontrar un animal tan único como lo quería Zeus, le llevo de oveja. Zeus se disgustó y le dijo -Si no existe, ¡Créalo!
Afrodita, al ver desde el Olimpo que tan desesperado estaba Hermes, decidió bajar a la tierra de los mortales y ayudarlo.
-Hermes, hay una laguna que llevando los ingredientes correctos y siendo uno de los 12 dioses te puede crear cualquier cosa que te imagines. Piensa que ingredientes necesitas pero no olvides agregar al final una gota de tu sangre, sangre de dios. – Así Afrodita se despidió regresando al Olimpo.
Nunca se supo que ingredientes llevó Hermes, solo los mortales que lograron verlo junto a la laguna cuentan que al derramar Hermes su sangre surgieron del agua 2 bellos animales, una hembra y un macho; su lana tenía una blancura tal y como la blancura de la espuma de la cual nació Afrodita, una blancura que cuenta Hermes los hacía parecer que estaban en fuego blanco. 
Hermes inmediatamente regresó al Olimpo donde Zeus y Artemisa lo estaban esperando ansiosamente. Artemisa, al ver a dicho animal decidió llamar a la nueva especie “Lama glama” la cual conocemos como “llama”, en ese momento Artemisa los trasquiló y le mandó hacer al dios del cielo su clámide y su quitón.
Zeus, estuvo contento en el Olimpo durante unos siglos más ya que su nueva ropa lo hacía brillar. El animal que creó Hermes, la llama, sigue existiendo pero Zeus decidió que la especie ya no tuviera una lana tan blanca como la de la primera especie.
Autores:
Paola Reynoso Notario
Victoria Belén García Castro
Heriberto Vera Leobano 




presentación de las fabulas "EL SOL Y LA LUNA "Y "EL LEÓN Y EL CONEJO"







AKIRA

Una noche en el Olimpo se desató una pelea entre dos hermanos, Apolo hijo de Zeus y Leto y, Ares también hijo de  Zeus y Hera. Esto ocurrió porque Zeus iba a heredar su trono al hijo que tuviera las cualidades para poder ocupar su lugar, pues consideraba que era el momento de transferir el poder a uno de sus descendientes, ese suceso ya lo había predicho el oráculo dorado, también predijo que nacería un nuevo dios entre la guerra, Zues no comentó del nuevo nacimiento a nadie ya que no lo creía posible, así que por un tiempo lo olvidó e informó, por medio de sus sirvientes, a todos sus hijos acerca de una serie de pruebas para encontrar al hijo que fuera más adecuado para tomar su lugar.
Les dio un año a sus hijos para que pudieran prepararse de acuerdo a lo que consideraran necesario y prudente para poder cumplir con las expectativas y  así ocupar el lugar de su padre.
Pasado el año de preparación los hijos tenían una cita en la isla de Delfos, pues ahí se realizarían las pruebas. Todos los hijos acudieron al lugar conforme se les había citado, los sirvientes de Zeus les indicaron a los dioses el lugar donde estos vivirían mientras se daría la competencia, después de que estos ocuparon el lugar asignado por Zeus, los invitó a la primera y última cena a la cual todos los hijos asistieron, comieron y bebieron, Zeus les dijo algunas palabras y todos se fueron a dormir porque al día siguiente comenzarían las pruebas.
En la isla de Delfos todos se prepararon y asistieron a la parte de la isla donde se les había citado. Comenzaron las diversas pruebas que Zeus consideró prudentes, poco a poco varios de sus hijos fueron eliminados, pero Apolo y Ares siempre se mantenían a la delantera y a la par. Pasadas 16 noches se eliminó al décimo hijo de Zeus, Amapolo. Para el encuentro final sólo quedaban Apolo y Ares.
Llegada la noche número 17 los hermanos se presentaron ante su padre, madres y demás dioses, Zeus iba a decir la última prueba cuando Ares, dios de la guerra, interrumpió a su padre y retó a muerte a su hermano Apolo, este aceptó la pelea, nadie, ni si quiera su padre, el mismo Zeus intentó detenerlos, ya que debían de continuar con su destino. Fue una batalla épica e inigualable, duró un día entero, los hermanos estaban demasiado cansados y diez minutos antes de la media noche, Ares logró herir de muerte a su hermano Apolo, le clavó la espada del lado izquierdo del pecho y lo atravesó por completo, Apolo en medio de la sangre sacó fuerzas, tomó su arco y mandó una flecha hacia Ares la cual se impactó de la misma forma y lugar que la espada de Ares en Apolo, al instante se desprendió una luz deslumbrante y se desintegraron los cuerpos de estos dos dioses quedando sólo la sangre derramada en combate, todos se sorprendieron y dada la medianoche la sangre regada de estos hermanos se unió y formó una nueva diosa llamada Akira, ella era una diosa hermosa, la más bella mujer que se ha visto en la historia, además de su belleza física tenía una grandiosa belleza interior, pues estaba dotada de los dones de sus hermanos los cuales en combate lucharon pero no perdieron la vida sino que se fusionaron en un nuevo ser.
Todos estaban sorprendidos, menos Zeus pues en ese momento recordó y entendió lo que el oráculo dorado le predijo, se acercó a su hija y le cedió su lugar en el Olimpo como dios supremo.
Autor:
Alejandra Villafañe Rodríguez

FABULA
EL REY Y EL LOBO

 Había una vez un rey león el cual no era iracundo, ni cruel, sino tratable y justo como una buena criatura, que llegó muy merecidamente al trono.
 Todo en su reinado marchaba muy bien, pero entre las criaturas del reino se encontraba un lobo, el cual era un animal salvaje y egoísta que le envidiaba la corona al león, y solo pensaba en el momento indicado para poder robarle su lugar y subir él al trono. Cierto día el lobo vagaba por lugares solitarios a la hora en la que el sol se ponía, y, viendo su sombra bellamente alargada, exclamo: -¿cómo me va a asustar el león con el gran tamaño que tengo? ¡Con esto, me será muy fácil convertirme en el rey de los animales! Y mientras el lobo soñaba con su envidia y orgullo que se basaba en ideas vanas e intangibles, el poderoso rey escuchó al lobo y exclamo: ¿eso pensáis? Como puede convertirse en rey alguien que ni siquiera sabe su verdadera posición en el mundo?
El lobo, creyendo se superior en fuerza y tamaño al rey debido a su sombre, se lanzó contra el de forma violenta y como pero como era obvio, el rey lo derribo de un solo golpe; ya, moribundo el lobo exclamó: me has ganado por suerte, pero el día en que te des cuenta de que yo soy mejor que tú, dimitirás el trono y yo ganare.
A lo que el león contestó: esa es tu gran desgracia, creerte mejor que los demás, y lo peor, con bases que no son sólidas y ve en donde has quedado, en el piso, sin lograr siquiera ser alguien respetado entre los demás.

AUTORES:
Abril Tlatelpa Garcia
Sarahi Villegas nuñez
Mayahuel Lopez Sosa

LUCY
Hace unos cuantos años en un pequeño pueblecillo perteneciente al estado de Oaxaca, vivía la familia Ortega, una familia muy conocida por su generosidad; estaba conformada por Don Darío, un hombre entregado a su trabajo, doña Amalia, una mujer amorosa con sus hijos y su marido, Dalia la hija, una chica muy estudiosa y por último, Jacinto el hijo que era un joven responsable. La familia era muy feliz, pero no fue hasta aquel día 12 de septiembre de 1895 en el que su vida cambiaría rotundamente.
Cierto día llego al pueblo una señorita llamada Lucy, la sobrina de doña Enriqueta, la cual, era una mujer muy devota y quien vivía en rotunda soledad; Los padres de Lucy, la mandaron a la casa de su tía ya que esta gozaba de mejor posición económica que ellos y pensaron que la tía sola y soltera, la podría ayudar, por lo menos hasta que se recuperaran del golpe de crisis. Aquella chica era muy hermosa, pero a su vez muy engreída. Todos los jóvenes del pueblo se acercaban a ella tratando de conquistarla, pero doña Enriqueta los corría, pues quiera que su sobrina llevara la misma vida que ella, pero como era de esperarse, Lucy no quería eso para su vida, así que de vez en cuando aceptaba salir con uno que otro jovencillo.
Es aquí donde Jacinto quien también era un joven coqueto con las jovencitas del pueblo, escucho hablar de Lucy, pero él nunca espero enamorarse tan perdidamente como lo hizo aquella mañana que la vio salir de la iglesia del brazo de su tía. Estaba tan perdidamente enamorado que llego a la conclusión de hacerla su esposa. La mañana de aquel domingo, después de la misa de 9:00 a.m Jacinto invito a Lucy a comer un helado y esta vez doña Enriqueta no lo corrió, pues conocía al joven desde pequeño y sabía que era un joven muy educado, Lucy acepto y así, al poco rato, Jacinto le declaro su amor, he incluso en ese mismo instante le pidió que se casaran, pues ella le había robado el corazón y no quería estar con nadie más. Inexplicablemente ella le dijo lo mismo a Jacinto, que se había enamorado de é l desde el primer día que lo conoció.
Los dos jóvenes enamorado planearon todo, pero en secreto, pues según Lucy, si su tia se enteraba le avisaría inmediatamente a sus padres y ellos la reprenderían mandando la a un lugar muy lejos de el. Jacinto le creyó todo y acepto.
 La noche del 11 de septiembre Lucy vio a Jacinto en la iglesia del pueblo y le dijo que su tia había descubierto todo y necesitaban huir antes de que sus padres se la llevaran, así que ella le pidió una fuerte cantidad de dinero para ir a comprar boletos para poder escapar, pero como Jacinto no contaba con ese dinero decidió ir a su casa y tomarlo de los ahorros de sus padres, cosa que nunca en su vida lo había hecho. Para cuando regreso Lucy ya tenía una maleta en mano y le dijo que ella iría por los boletos en lo que el preparaba su maleta, y se marchó. Jacinto  se quedó esperando a aquella mujer a la cual amaba tanto, pero ella nunca más volvió aparecer por esos lugares. Y de esta manera, el joven vivió sufriendo por una alguien que en realidad nunca lo amo, y por quien había traicionado la confianza que desde hace años había tenido con sus padres.


Equipo: Abril Tlatelpa García
Mayahuel López Sosa
Sarahí Villegas Núñez































































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